Después de algunos días sin actualizar a causa de algunos problemas técnicos con el panel administrador de mi blog, hoy vuelvo a postear, entre estornudo y estornudo.
Es lo que tienen éstas fechas; las rosadas en las mañanas huérfanas de sol, y por ende, mi organismo al desamparo de los l-casei inmunitas saboteado por virus navideños que, con gran alegría y buen humor, lo asaltan para montar el belén en mi napia y mi garganta.
Y como no sólo de resfriados vive la navidad, sino también de grandes cenas familiares y la ingesta de grandes cantidades de alcohol, yo tengo otro motivo de celebración.
Ayer día 26, mi novia y yo cumplimos 5 meses de relación!
Viendo ésta cara, si alguien me dice que no estaría dispuesto a amarla y respetarla hasta que la muerte os separe… MIENTE!
Si bien es cierto que los primeros cinco meses no han sido fáciles porque, para empezar, ningún comienzo es fácil. Y hay que tener en cuenta que tanto ella como yo, en mas de una ocasión, hemos tenido que sacar el perdón de marras para rectificar algo, mas veces yo que ella, porque soy muy metepatas.
Si te paras a pensar; las parejas con las que mas discutes, son a las que mas quieres. Son los riesgos que tiene la confianza, el compartirlo todo y el mostrarte 100 por 100 tal y como eres, mostrando tu lado bueno y tu lado no tan bueno. Aquel que de vez en cuando sale a la luz, que es vulnerable, y que por causas ajenas te hace pagar con la persona menos indicada lo que no debes pagar.
Yo tengo la experiencia de no haber experimentado con ninguna pareja ninguna discusión, ninguna confianza, la experiencia de haber mostrado tan solo una cara, y de no haber compartido absolutamente nada.
¿Para qué? Para obtener pasotismo como respuesta, el mismo que he mostrado yo en la adversidad con otras chicas. Nunca he dado un duro por nadie, porque también es cierto que no lo merecían ni han hecho nada por merecerlo.
Tengo la inexperiencia de hablar de ésto por primera vez, de haberme mostrado tal y como soy con una pareja, de confiar en alguien y dejar que confíen en mí, de compartirlo todo con esa persona y de cambiar por alguien.
Me confieso cerrado, e introvertido en muchas cuestiones que casi nadie conoce, muy reservado.
No quiero celebrar cinco meses. Quiero felicitarnos porque gracias a éstos cinco meses, podremos celebrar seis y todo lo que nos queda por venir…
Te quiero!






